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PRIP ARCH KLUMPH tuvo un sueño y lo cumplió. Fue elegido en 1916, como sexto Presidente de Rotary International, queriendo involucrar a todos los Rotarios en un programa que llegara a prestar “un gran servicio educativo para toda la humanidad”.Al año siguiente propuso con éxito en la Convención de Atlanta, Georgia, E.E.U.U., la creación de un “fondo para Rotary... con el propósito de hacer buenas obras en el mundo en el campo de la solidaridad, la educación y de otras avenidas para el progreso de las comunidades”. Unos pocos meses después, este fondo recibió su primera contribución: US$ 26,50.- del club Rotario de la ciudad de Kansas, Missouri, E.E.U.U. El importe del cheque representaba el superávit obtenido en la Convención de 1918 en la ciudad de Kansas.
La siguiente donación llegó unos días después de que un ex presidente del club Rotario de San Francisco, California, E.E.U.U., quien sentenció: “Soy de la opinión que cuando un compañero como Arch Klumph pone en marcha una idea, seguramente tiene que ser buena”. Paulatinamente la semilla sembrada por el Rotario Arch Klumph - el padre de lo que hoy conocemos como La Fundación Rotaria (L.F.R) de R.I - comenzó a dar sus frutos. En 1928, cuando el fondo había llegado a la suma de US$ 5.739,07.- la Convención de Rotary International en Miniápolis, Minessota, E.E.U.U., decidió que: “el bebé ya había llegado a su edad de adulto”.
La Fundación rotaria Fue cuando el fondo cambió, su nombre por el de La Fundación Rotaria y se enmendaron el Estatuto y el Reglamento de Rotary International para otorgarle el reconocimiento legal que se merecía, siendo el objetivo de la Fundación Rotaria el logro de la paz y la comprensión mundial por medio de la implementación de los programas caritativos y educacionales a nivel internacional. El presidente nombró a cinco fideicomisos para “mantener, invertir, manejar y administrar” todos sus bienes y “con la aprobación de la Junta Directiva de Rotary International, como un sólo fideicomiso, para fomentar los propósitos y objetivos de R.I ”.
En su informe de 1931 Arch escribió: “La Fundación no ha de levantar monumentos de ladrillos y piedra. Si trabajamos sobre mármol, se perderá; si trabajamos sobre bronce, el tiempo lo borrará; si levantamos templos, se derrumbarán y sólo quedarán las ruinas. Pero si trabajamos en las mentes inmortales, si la empapamos en el verdadero y total espíritu de Rotary así como lo expresan nuestros objetivos y con el sólo temor a Dios y el amor por el prójimo, estaremos tallando en esas tablas algo que perdurará brillantemente para todo la eternidad y hará de Rotary una fuerza inmortal durante todo el tiempo que dure esta civilización”.”
Señaló una vez, que existen dos tipos de hombres: “Soñadores y Pensadores pero insistió que “el pensador es simplemente un soñador práctico” ”y concluyó diciendo, “espero pertenecer a esta segunda clase”
La Fundación Rotaria experimentó un modesto crecimiento hasta 1947, cuando a raíz del fallecimiento de Paul Harris, acontecido el 27 de enero de ese año, recibió un número considerable de contribuciones en memoria del fundador de Rotary. Ese mismo año, la Fundación inauguró su primer programa de "Becas para Graduados" (conocido hoy como Becas de Buena Voluntad), mediante el cual 18 beneficiarios tuvieron la oportunidad de cursar estudios en 7 países. En la actualidad, más de 1.400 becarios de Rotary estudian en el extranjero cada año.
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