Trujillo y la elección del primer gobernador del distrito 20 PDF Imprimir E-mail

Nos refiere un rotario fundador que al tener Trujillo conocimiento de la actitud del Lic. Bonilla Atiles y documentos para justificar lo que para él era un crimen de lesa patria –aspirar un ciudadano a la presidencia de la Republica- reunió un grupo de 8 rotarios prominentes, casi todos miembros de su Gabinete, y entre otras cosas les dijo: “Los he invitado a esta reunión para hablar con ustedes, señores rotarios, acerca de un asunto importante; ¿creen ustedes que una institución de servicio social que hace poco se ha iniciado en el país, que necesita apoyo popular y de la simpatía de la gente, puede estar dirigida por un hombre que apoyándose en ella políticamente quiere cambiar la forma de Gobierno”?  ¿”No habrá una manera dentro de los Reglamentos de Rotary, de rectificar la decisión tomada por la Conferencia que escogió al Lic. Bonilla Atiles para Gobernador Rotario”? La respuesta no se hizo esperar de uno de los presentes, que no era rotario, pero sí, alto funcionario del Gobierno: “La Asamblea que otorga poderes también puede revocarlos”.

 Habida cuenta de que el rotario cuyo proceder estaba en tela de juicio había sido propuesto por el Club de Ciudad Trujillo, se resolvió diligenciar  acerca del Club Rotario de La Vega, para que, juntos con los dos restantes clubes del Norte, tomaran la iniciativa para preparar la legal solución del caso, y desde allí se sugirió como nuevo candidato a Gobernador, al rotario que en esas circunstancias convenía a los mejores intereses de Rotary y del país.

 También quedó resuelta en la misma reunión la necesidad de enviar dos emisarios al exterior para informar pormenorizadamente a Rotary acerca del enojoso caso que se ventilaba.  Según testimonios de algunas personas presentes, se mostró allí correspondencia de Bonilla Atiles en donde éste, apoyándose en sus relaciones rotarias, aspiraba liderear en el país la política opuesta al régimen, contraviniendo así los principios básicos de Rotary.

Para entrevistarse con el Dr. José Echemendía, Gobernador del Distrito Rotario No. 25, de Cuba, al cual pertenecíamos, se designó al Dr. Enrique de Marchena Dujarric y para que informara personalmente a la directiva de Rotary Internacional en Chicago, se envió al Dr. Luís F. Tomen con pruebas fehacientes, al decir de los comisionados, de que el Gobernador Propuesto planeaba un movimiento político ayudado por la influencia de algunos amigos rotarios del exterior y por el crédito, relaciones y prestigio que le aseguraría la posición de Gobernador del nuevo Distrito Rotario No. 20, cargo que todavía no había asumido.  Los comisionados demoraron su viaje porque necesitaban llevar consigo la resolución de la proyectada Asamblea que no podía reunirse sin la especial autorización de Rotary.  Los informes que se filtraban de corresponsales para la prensa foránea, crearon en la Directiva de Rotary y en algunos de sus líderes de la zona del Caribe, una situación confusa, hasta el extremo de que tanto el Gobernador del Distrito No. 25 de Cuba, Dr. José Echemendía, como el prominente rotario Dr. Galigarcía, Past Director de Rotary Internacional, también de ese país, consideraban que para poder nombrar a un nuevo Gobernador se precisaba de la renuncia de Bonilla Atiles, a lo que éste indudablemente no accedería, puesto que ya el Gobernador Echemendía estaba recibiendo peticiones de sus amigos en el sentido de que Rotary mantuviera la posición del Gobernador Postulado asilado en la Embajada de México y lo reclamara oficialmente al Gobierno dominicano, en circunstancias criticas para él, no así para la organización, que ha de mantenerse al margen de todo lo que sea política.

Este desgraciado incidente, que en toda forma perjudicaba al rotarismo dominicano, había enfriado sus relaciones internacionales.  Ya el Past-Director de Rotary, Dr. Galigarcía y el Dr. Echemendía, que de manera ardorosa y gallarda habían hecho tanto en beneficio del rotarismo dominicano, frente a noticias tan absurdas como contradictorias, llegaron a considerar la conveniencia de recomendar a la Directiva de Rotary Internacional que aplazara la creación del nuevo Distrito de la República Dominicana.  Eran problemas que razonablemente tenían que sobrevenir, puesto que no era fácil ni para la persona de Trujillo, ni para algunos personeros del régimen que sostenía, mantener, aunque en apariencia, cierta forma de tolerancia política en cualquier institución cívica, pese al supremo esfuerzo –como especial concesión- que hiciera el Presidente al aceptar a Rotary, aconsejado por algunos hombres conceptuosos y de buenas intenciones que en algunas ocasiones eran consultados, buscando se le atribuyeran al Gobierno, sobre todo en el exterior, propósitos de suavizar su férrea administración después de más de doce años de tiranizar el país

Desde la inauguración del Club, hubo quien atribuyera el apoyo ofrecido por Trujillo a la creencia de este de que con ello podría conseguir ambiente para la difusión de un proyecto de constitución de una Sociedad de Naciones Americanas que el sometiera a la Conferencia para la Consolidación de la Paz, celebrada en Buenos Aires en el año 1936, considerando esa idea como fórmula consagrada de la amistad de todos los pueblos del continente americano. Así lo expresaba en el discurso que pronuncio con motivo de la inauguración del Club. Pensaría que Rotary, una gran familia de amigos, le ofrecería su elevado respaldo y se constituiría en vocero del proyecto que, en el momento de ser presentado no encontró asidero en la conciencia de aquel areópago internacional y fue engavetado, por emanar de un gobernante que ya para esa época se había caracterizado como un dictador nacido de un golpe de fuerza. Poco después surge la actual Organización de Estados Americanos (OEA), institución que si es verdad no satisface a cabalidad los elevados fines de su creación, no puede negarse que ha dado sazonados frutos a ambas Américas y en particular a cada uno de los países que la integran. Ya para el año 1945, si esa había sido su idea, Trujillo pudo darse cuenta que por ese lado nada había que esperar, y por consiguiente, no tenia por que seguir guardando ciertas apariencias. Sin disimulo alguno fueron retirando su concurso al Club Rotario muchos de sus íntimos amigos, aunque no fuera una medida dispuesta en forma abierta por su líder.

A hora más tarde, el rotarismo dominicano debía recibir otra humillación cuando iba a ser postulado gobernador el prominente rotario y ejemplar ciudadano, Lic. José Francisco Tapia Brea, entonces del Club Rotario de San Francisco de Macorís. Al enterarse las esferas políticas del sentir de los rotarios y cuando apenas faltaba una semana para la Conferencia que debía elegir al gobernador y que se celebraría a fines de febrero de 1960 en La Vega, son advertidos dos Past-Gobernadores, figuras preponderantes de la organización,  para que los clubes rotarios desistieran de tal propósito “para evitar muy graves  e inconfiables inconvenientes” tanto al candidato como a Rotary.

Aunque al Lic. Bonilla Atiles no se le revocaran los poderes y hubiera podido permanecer en el país, si le era imposible ir a Estados Unidos y regresar a la sede antes del primero de julio, no seria nombrado gobernador por Rotary Internacional, puesto que es condición indispensable para obtener este honor asistir a la asamblea que todos los años se celebra allí, para instruir a los gobernadores postulados por sus respectivos distritos, y merecer así la designación  de funcionarios de Rotary Internacional. Los distritos rotarios postulan al gobernador, los piden oficialmente, Rotary Internacional los nombra.

Comienza así a sentirse el fatídico peso de la dictadura trujillista en el rotarismo dominicano. Quedaba bien claro que en lo sucesivo, para postular al Gobernador Rotario y hasta para elegir al presidente de un club, era necesario tomar en cuenta las relaciones del candidato con el régimen imperante.

En vista de estos acontecimientos y frente a la cruda realidad de los hechos, los rotarios dominicanos en su mayoría tuvieron que transigir, sin dejar de lamentar y sufrir los inconvenientes que afrontaba el dinámico compañero de ayer y acepta la Asamblea Especial autorizada por Rotary, en la cual, indefectiblemente la seria revocada la confianza depositada al Lic. Bonilla Atiles en la Conferencia del 2 de diciembre en Santiago de los Caballeros, y también quedaría fuera de la matricula rotaria, sin que pudiera tomarse en cuenta una licencia por 6 meses que había solicitado.

Es indudable que la secreta misión, mas política que rotaria de los comisionados Tomen y de Marchena acerca de Chicago y Cuba con prolija información, contribuyó a que Rotary considerara terminado el caso, para lo cual había dado ya el paso mas significativo, al autorizar por mediación del Gobernador Rotario, la celebración de una Asamblea Especial para elegir a un nuevo Gobernador.

Debemos consignar que la mayoría de los clubes rotarios ignoraron  y nada tuvieron que ver con los viajes de los emisarios Tomen y de Marchena, que deberían terminar sus gestiones antes del 2 de junio, fecha en que se iniciaría la Convención de Atlantic City, para asistir a la cual cada club rotario dominicano había resuelto enviar un delegado. En esta Convención, si se mantenía la resolución creando el Distrito Rotario de la Republica Dominicana, debería ser designado el nuevo Gobernador.

Necesario es tener presente que Rotary no puede permitir a sus funcionarios involucrar la organización con la política. Los funcionarios de Rotary han de trabajar de acuerdo con el gobierno que se haya dado el pueblo, sin que esto signifique apoyo o reconocimiento expreso o tácito. Pero tampoco coarta la libre voluntad, en lo personal, de sus asociados, tanto en política como en cualquier otro genero de actividades, siempre que su proceder y acciones se ciñan a la mas estricta moral.

Parece que mal informados los  encargados de organizar la Asamblea que desconocería los poderes que se le habían dado al Lic. Bonilla Atiles y la que deberían postular a un nuevo Gobernador, se proponían reunir los clubes rotarios existentes con esa finalidad, olvidando el significado que en Rotary tienen los términos Convención, Asamblea y Conferencia. Frente a tal situación que ya había transpuesto los lindes del rotarismo, se necesitaba de cierta diplomacia para no caer en las tenebrosas redes de las maquinaciones políticas. Pero, con el propósito de que no se burlaran las normas legales y se ajustaran en lo posible las medidas que habían de tomarse a los Estatutos y Reglamentos de Rotary, el Club Rotario de Ciudad Trujillo envió al Club patrocinador de la idea de una nueva reunión de clubes, una comunicación para llamar su atención acerca de la forma en que según las normas legales podía nombrarse un nuevo Gobernador.

Se olvidaban además, que en Rotary, lo que no este escrito en las leyes previamente aceptadas, ha de ser resuelto solamente por la Junta Directiva de Rotary Internacional, o por su Presidente si así lo exigen las circunstancias.

La comunicación en referencia dice así:                                         

 Para una mejor edificación acerca de este caso nos place reproducir textualmente, respetando su forma en sus variados aspectos, el Acta de la Asamblea celebrada en ésta ciudad en el Club de la Juventud el 28 de abril de 1946, presidida por el Dr. Rafael Castro Valentín, Presidente del Club Rotario de La Vega y Representante del Gobernador del Distrito No. 25 de Cuba, y por el rotario Jaime  S. de Marchena, Secretario del Club Rotario Ciudad Trujillo.

 Nos hemos permitido ser amplios en este asunto que conmovió al rotarismo dominicano y que trascendió al público, no sólo como una grosera intervención del Gobierno en los asuntos de Rotary, sino también –y éstos es lo más sensible – como una maniobra Política que involucraba no precisamente a Rotary, pero sí a un propuesto funcionario de éste, a quien era necesario condenar, fuese culpable o inocente.
 
 Era pues el Ing. Mauricio Álvarez Perelló, Past-Presidente del Club Rotario de Santiago de los Caballeros, el nuevo Gobernador Propuesto, quien debería asistir a la Convención de Atlantic City que se reuniría del 2 al 7 de junio próximo y en donde efectivamente, fue nombrado el primer Gobernador del recién creado Distrito Rotario No. 20 de la Republica Dominicana.

     Se inicia el nuevo distrito con el resultado del esfuerzo de hombres convencidos de qué es Rotary, meta que forja conciencia colectiva de servicio, compañerismo y amistad; que trae el bienestar humano con la convicción de que es un deber trabajar para que el mundo de mañana sea mejor y es por eso que no obstante como apuntamos arriba, la forma de gobierno dictatorial, la inseguridad y las convulsiones políticas; pese a estar conculcados los derechos del pueblo hasta el termino de la tiranía en 1961, surgen otros clubes; San Francisco de Macorís, San Cristóbal, San Juan de la Maguana, Moca, Salcedo, Azua, Mao y Las Matas de Farfán. El último de este grupo se inauguro el 14 de Noviembre de 1954.

     Un periodo de nula extensión externa dominó el Distrito Rotario por 14 años, hasta que el 20 de Octubre del 1968 se rompe el letargo con la inauguración del Club Rotario de Higüey, esfuerzo hecho realidad debido al dinamismo y entusiasmo del Gobernador Leonidas Heyaime (Leito), y sucesivamente, se forman los Clubes de Baní, Santo Domingo Colonial, Santo Domingo Bella Vista, Bonao, Santiago Monumental, Esperanza, Santo Domingo Oriental, Santo Domingo Mirador, Santo domingo Naco, Santiago-Rincón Largo, Santiago Gurabito y Navarrete.

     Justo es consignar que la directiva que originalmente inicio los trabajos del Club Rotario de Ciudad Trujillo recibió la mas amplia cooperación de parte de todos los miembros fundadores, y que gracias a su ayuda y entusiasmo pudo el rotarismo dominicano, apenas dos años mas tarde, conseguir formar al Distrito Rotario de la Republica Dominicana. Se distinguieron de manera señalada en esta labor, donde Andrés Pastoriza, Lic. José Antonio Bonilla Atiles, Juan Rafael Santoni Calero, y Horacio Febles. Este último  es autor de la letra de un HIMNO ROTARIO aprobado oficialmente por el CLUB y cuya música se debe al renombrado compositor Dr. Enrique de Marchena Dujarric. De los 36 socios fundadores, algunos han fallecido; unos cuantos residen en el extranjero y otros están fuera de las filas rotarias,  pero todos merecen un recuerdo agradecido por cuanto sus ideas, su trabajo perseverante y sus desvelos contribuyeron a legarnos a los rotarios de hoy, un Distrito Rotario pujante, que nunca se apartado de las normas establecidas por Rotary y que avanza hacia mayores alturas de desarrollo rotario. Vayan para nuestro reconocimiento y sentida admiración.

Como valiosa reliquia de ese rico acervo de hombres idealistas nos queda, luchando como el primer día, siempre presto a darse por Rotary en cuantas circunstancias lo requieran, el compañero Juan Rafael Santoni Calero, Veterano Activo del Club Rotario de Santo Domingo que contribuyo a fundar el 27 de febrero de 1943 y en donde ha trabajado en todas las posiciones, hasta llegar a ser Gobernador del Distrito.

La calidad de rotario que ha dado nuestro Distrito bien puede considerarse como de las mejores de cualquier otro país.

Dedicación capacidad, espíritus de lucha y desinterés personal, es lo característico del rotario dominicano.  Pero por nuestra ubicación dentro de la zona del Caribe, junto a México y Centro América, hemos tenido pocas oportunidades de formar parte de la Directiva de Rotary Internacional. Solo un ilustre y consagrado rotario, antes de formarse la zona citada, el Dr. Arturo Damiron  Ricard, ha logrado escalar la posición de Director de Rotary Internacional y paseado orgulloso nuestra bandera dominicana con Rotary, con diversas designaciones, por muchos países del continente americano. Por las razones expuestas, a Rotary no le ha sido posible utilizar proporcionalmente el rico venero de hombres preparados, con entusiasmo y buena voluntad que ha planeado nuestro Distrito en sus 34 años de existencia.

Después de la muerte de Trujillo el 30 de mayo de 1961, la histórica ciudad de Santo Domingo, a la que se le había cambiado el nombre por “Ciudad Trujillo”, mediante una ley volvió a tomar su antigua denominación y por consiguiente, pocos meses después el Club Rotario de Ciudad Trujillo tomo el nombre Club Rotario de Santo Domingo, para lo cual se llenaron los tramites y requisitos que el caso requería cerca de Rotary Internacional.

¿QUIEN ERA PAUL HARRIS 

Por breve que sea esta síntesis histórica, seria injustificable que no dedicáramos algunos párrafos al hombre que con fe y tesón inquebrantables, logro dar forma a lo que hoy llamamos Rotary, la organización que acerca a los pueblos y que a la fecha ha de tener alrededor de 17,200 clubes en 151 países con un total aproximado de 800,000 rotarios, unidos por la amistad en función de servicios  y que propugna por la paz entre nuestra naciones y la comprensión y buena voluntad entre todos los hombres.

Expuso su idea a dos amigos, Gus Oler, ingenieros de minas y Silvestre Shiele, distribuidor de carbón mineral.  Este ultimo invito al sastre Hiran Shorey el dia de la reunión que tuvo lugar en el despacho pobre y semi oscuro de Gus, el 23 de febrero de 1905. Eran pues, cuatro los que originalmente se reunieron en la calle Dearbon, en el edificio Unity, de Chicago.    Luego se les unió el llamado rotario numero cinco, Harry Ruggles, un impresor aficionado a la música, quien estableció el canto en los clubes del mundo.

No quiso Paul Harry presidir su club en el primer año, lo que es habitual cuando alguien concibe una organización que ha de cumplir un programa de vasto alcance. En el 1907 resuelve iniciar un movimiento de extensión rotaria y es entonces cuando acepta la presidencia del Club Rotario de Chicago para multiplicar clubes en Estados Unidos y en el extranjero, y para incorporar a los objetivos del club el servicio a la comunidad, de lo cual no se había hablado hasta entonces. Rotary adquiere con esta idea más popularidad y es indudablemente lo que le da mas fuerza y prestigio. Desde este momento el aumento progresivo a sido incontenible hasta nuestros días.

 

 

Boletín 4060











Olvidó su contraseña?
Nuevo aquí? Regístrese
RSS de Rotary 4060

Protocolo Rotario

El Macero

El Macero es la persona que un Club Rotario está distinguiendo en señal de identificación de la asociación.

La palabra Macero viene de la contracción de: MAestro de CEremonia ROtario, es el termino utilizado por los clubes rotarios para definir la labor que corresponde al Maestro de Ceremonias.. Leer Más

Prueba Cuádruple

Uno de los códigos de ética más populares y citados que hay en el mundo de los negocios, es la Prueba Cuádruple Rotaria. Fue hecha por el Rotario Herbert J. Taylor en 1932 cuando le pidieron que asumiera el mando de la empresa Aluminum Company en Chicago, que estaba al borde de la bancarrota y buscó la forma de salvar a esta empresa hundida ...Leer Más

Agrupaciones Rotarias

Numerosos integrantes de la comunidad rotaria comparten los mismos intereses y las Agrupaciones de Rotary les permiten comunicarse, intercambiar ideas e información, y tender lazos de amistad en el ámbito internacional, logrando que los clubes rotarios fomenten el espíritu de compañerismo entre sus socios.
Este programa estructurado de Rotary ...Leer Más

Los símbolos y nombres son propiedad de Rotary International y se utilizan en este sitio de acuerdo al Manual de Procedimiento.

Powered By COMSESO